Subiremos a la locomotora que echa vapor rosa, a esa que funciona con chocolate y huele a vainilla. Montaremos en esa que los billetes se pueden comer, en esa que sus ferroviarios son hadas madrinas, the locomotive of dreams. No tiene destino predeterminado, viaja a la deriva. ¡Nunca se detiene! Subamos al ferrocarril en el que todos los sueños se cumplen. Al que navegue por los mares, vuele por el cielo, bucee por el océano y viaje por tierra. The locomotive of dreams será nuestro destino.
¡SUBÁMONOS AL TREN DE LOS SUEÑOS!
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